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Verónica Luján04 abr. 20262 respuestas

Crisis en la seguridad

La crisis de seguridad que vivimos no es solo un aumento en las cifras, sino el síntoma de un Estado que se quedó atrás. Mientras el delito se moderniza y utiliza tecnología para golpear nuestra tranquilidad, el sistema de justicia sigue operando bajo lógicas del siglo pasado. La burocracia y la lentitud procesal ya no son simples fallas administrativas; son brechas de impunidad. No basta con más policías; necesitamos una reforma profunda que convierta a la justicia en una herramienta ágil, capaz de responder al ritmo de las amenazas actuales y de devolvernos la" libertad de vivir sin miedo." A esta obsolescencia procesal se suma una crisis de criterios en las sentencias. Hoy vemos con frustración cómo delitos graves reciben sanciones que no guardan proporción con el daño causado, o cómo la reincidencia se maneja con una tibieza que desmoraliza a la ciudadanía y a las fuerzas de seguridad. Un sistema de justicia que no adapta sus condenas a la realidad de la criminalidad moderna termina enviando un mensaje peligroso: que en nuestro país, delinquir es un riesgo que 'sale barato'. Necesitamos penas que no solo castiguen, sino que realmente disuadan y protejan a la sociedad del peligro real.
Eduardo Abenia05 abr. 2026

El punto 11, hacer pesar la reincidencia en las nuevas penas, la justicia restaurativa y el trabajo cancelarlo son las ideas propuestas. No son la solución final, pero si el comienzo de un camino

Mercedes Vigil05 abr. 2026

No solo hay que hacer pesar la reincidencia, hay que aumentar las penas y sobre todo devolver a las fuerzas del orden su respetabilidad