No me queda claro cómo será la elección de mitad de periodo de los diputados . ¿Será toda la Cámara renovada o parcialmente? ¿cuál sería el criterio en ambos casos?
DE LA ELECCIÓN PARCIAL DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES (EXPOSICIÓN DE MOTIVOS)
Nora, gracias. Lo de los 99 diputados no se toca, no porque me parezca lo ideal, sino porque, siendo realistas, lo veo políticamente inviable. Y tampoco se altera la duración de los mandatos. En todos los casos siguen siendo de cinco años. La diferencia no está ahí, sino en cuándo se eligen. Justamente ahí está la clave. Al introducir una elección a mitad del período presidencial, se genera una instancia real de evaluación del gobierno. Es una forma de poner a prueba su desempeño en pleno ejercicio, no al final, y eso naturalmente obliga a que más de uno se cuide un poco más. Ese sentido está bien desarrollado en la exposición de motivos. Ahora, para que el sistema funcione, tiene que haber una transición. Por eso, en la disposición transitoria única se prevé el ajuste, La primera camada de representantes electos por circunscripción nacional va a tener un mandato más corto, de dos años y medio. Es la única excepción. A partir de ahí, el sistema ya queda estabilizado y todos pasan a tener mandatos de cinco años. Además, esos mismos representantes van a tener incentivo para hacer bien las cosas, porque van a poder presentarse de nuevo en la siguiente elección intermedia. Es decir, no solo hay control ciudadano, sino también un incentivo político directo. En el fondo, esto apunta a algo bastante simple: más control ciudadano sin tener que recurrir a mecanismos como plebiscitos o referéndums, que en Uruguay son mucho más pesados y complejos de activar. Dicho todo esto, tampoco hay que ser ingenuos. Esto es, probablemente, lo políticamente posible en Uruguay, donde la dirigencia difícilmente se desprende de sus prerrogativas, y muchas veces busca ampliarlas. Incluso en esta versión acotada, no va a ser fácil. Porque además, si mirás el comparado, los sistemas de elecciones de medio término existen en muchos países y suelen abarcar ambas cámaras. Acá no. La propuesta es mucho más prudente: se limita a 25 miembros de la Cámara de Diputados. No desarma el Poder Legislativo ni genera un sacudón institucional, pero igual tiene un impacto político fuerte, que va más allá de lo numérico. En ese sentido, es una reforma deliberadamente conservadora, lejos de los movimientos más bruscos que se ven en otros sistemas, como en Estados Unidos, donde las elecciones intermedias pueden cambiar de forma significativa el equilibrio de poder.
Por lo que pude entender de las expresiones de Jorge Casinelli el cambio consistiría en que junto con el Presidente se elegiría los senadores PERO NO los diputados. A los diputados se los eligiría aparte a mitad de período.